Por fin llega el día de conocer a tu bebe y quieres amamantar, vivir ese momento tan especial que te contaron. La felicidad de saber que le das el mejor alimento, la conexión profunda que se establece.

Te lo pones en el pecho y sientes dolor, pero aguantas, tiene «que hacer callo» te dijeron. Das lactancia a demanda, pero tu bebé nunca parece satisfecho/a, esta irritable, intranquilo. Lo tienes, literalmente, pegado todo el día. El dolor ha ido en aumento, ya tienes una grieta, pero aguantas, quieres darle a tu bebé el mejor alimento. Pasan los días y estas cada vez mas cansada. Tienes una contractura cervical. No puedes ni darte una ducha, tu bebe quiere estar en la teta toooodo el día, y la noche por supuesto. Ya ni hablemos de dormir, ¿Qué era eso?

Todos empiezan a opinar, familia, amigos, la vecina… no quieres escucharlos pero poco a poco la inseguridad se instala en ti. ¿Y si tienen razón? Pero tu sigues en tu empeño, quieres amamantar a tu bebé, quieres ese vínculo tan especial. Entonces vas a la revisión con el pediatra y no subió de peso, o peor, perdió peso. Esto es demoledor, después de todo el esfuerzo, de lo agotada que estas, después de haberlo puesto todo, confirmas que no fue suficiente. Sales de allí llorando, con una pauta de suplementos y la autoestima hecha trizas.

¿Te suena esta historia? De aquí al abandono de la lactancia hay un paso muy corto. De todas maneras el peor daño no es este. Es que tu seguridad en tu recién estrenado rol de madre queda muy tocada. Tu confianza en tu propia capacidad para responder a las necesidades de tu bebé queda muy mermada.

¿Qué ha pasado aquí? ¿Como llegamos a esto? No se puede escribir una novela sin antes saber las letras. Por eso hoy empezaremos una serie de post donde vamos a aprender el A, B, C de la lactancia.

 

AMAMANTAR. POSTURAS Y POSICIONES DE LACTANCIA

Gran parte del éxito de la lactancia depende de que el bebé consiga un buen agarre al pecho. Cuando hablamos de buen agarre nos referimos al acople óptimo entre la boca del bebé y el pecho de la mamá. Un mal agarre puede ser la causa de numerosos problemas:

  • Dolor al amamantar.
  • Grietas.
  • Mastitis.
  • Mala transferencia de leche: significa que tu bebé no es eficiente para obtener del pecho toda la leche que necesita. Y esto tiene dos consecuencias importantes, por un lado disminuye tu producción de leche y por otro lado tu bebé no se sacia y no aumenta de peso lo suficiente.

¿Y como conseguimos un buen agarre? Uno de los factores mas importantes, y muchas veces menos valorado, para conseguir un buen agarre es la posición del bebé y la postura de la mamá para dar el pecho. Luego también es importante la forma, la anatomía, tanto del pecho de la mamá como de la boca del bebé. Hemos de tener en cuenta que muchas veces las dificultades anatómicas pueden superarse, sin constituir una limitación para la lactancia, si conseguimos un agarre óptimo.

Las posturas de la mamá pueden ser: sentada, reclinada, acostada. Las posiciones del bebé pueden ser: de crianza biológica, de cuna, de rugby, caballito. Mas adelante vamos a describirlas en detalle. Pero antes vamos a considerar algunas pautas generales.

 

¿CUAL ES LA MEJOR POSTURA Y POSICION PARA AMAMANTAR?

No hay una postura ni una posición «mejor» que otra. La respuesta correcta aquí es aquella postura en la que te encuentres cómoda y la posición que le permita a tu bebé estar cómodo y mamar con eficacia.

Primero la postura

Es decir, antes que nada te pones cómoda. Vas a pasar muchas horas de tus días dando el pecho, sobre todo los primeros meses. Por eso es crucial que elijas una postura en la que puedas estar relajada. Que puedas mantenerte en esa postura sin hacer ningún esfuerzo, sin tensionar tus músculos. No elegirás la misma postura para amamantar en casa, por la noche, o si estas fuera, en un sitio público o en casa de amigos por ejemplo.

En líneas generales puedes estar sentada recta, ligeramente reclinada hacia atrás, recostada o completamente estirada. Aquí es importante que te prestes atención a ti misma, que «sientas» tu cuerpo. Poco a poco irás descubriendo lo que te va mejor. Tal vez necesites un cojín que te de apoyo a los brazos, otro para tener mejor apoyo de la zona lumbar, o un taburete para levantar un poco las piernas o quizás nada de todo eso.

Repito, lo mas importante es que te «sientas» a ti misma, que pongas consciencia a tu cuerpo y busques tu comodidad. Uno de nuestros principales errores como mamás es pensar que lo importante es el bebé, si él/ella esta bien nosotras nos adaptamos. De esta manera ponemos mucha atención, mucha consciencia, en el bebé y nos olvidamos de nosotras.

Un consejo, antes de empezar piensa en lo que puedas necesitar y déjalo a tu alcance. Agua para beber, el móvil, el mando de la tele, aquello que creas que puedes necesitar.

Una vez estes cómoda, te pones el bebé al pecho. Atención aquí, el bebé se acerca a la teta, no la teta al bebé.

Ahora la posición

Lo que es válido para ti también lo es para tu bebé. El/ella también debe estar cómodo para mamar. Vamos a ver que tener en cuenta para facilitarle a nuestro bebé la tarea de mamar.

Algunas cosas a valorar en cualquier posición que elijas son:

  • El bebé tiene que estar estable y relajado. Debe poder mantenerse en esa posición sin esfuerzo activo por su parte, para así sentirse seguro y poder centrar su atención y sus esfuerzos en mamar. Una forma de lograr esto es que todo el cuerpo del bebé este bien apoyado contra tu cuerpo y contenido en un abrazo.
  • Tiene que poder mamar sin girar la cabeza. Para ello debemos ver que en la posición que este la oreja, el hombro y la cadera esten alineados, que podamos unirlos con una linea recta imaginaria.
  • Tiene que poder mamar sin flexionar el cuello. Para conseguir esto, cuando lo acercamos a la teta tenemos que orientar el pezón a la nariz del bebé, no a su boca. De esta manera conseguimos que extienda el cuello para agarrarse a la teta.

 

POSICIONES DE LACTANCIA MAS HABITUALES

Como una imagen vale mas que mil palabras, a partir de ahora vamos a contar con la ayuda de Martín, el muñeco de mi hija. Nos va servir de modelo para ilustrar las diferentes posturas/posiciones mas habituales y algunos errores frecuentes.

 

POSTURA DE CRIANZA BIOLÓGICA

amamantar dar el pecho postura lactancia crianza biológica

Esta postura es ideal porque cumple todos requisitos generales que comentamos antes.

Estas acostada boca arriba y un poco incorporada, semisentanda. Tu bebé esta estirado encima tuyo boca abajo. Idealmente, piel con piel, tu con el torso desnudo y tu bebé solo con pañal. Todo su cuerpo esta apoyado encima del tuyo. Está enfrentado a la teta y tiene que extender el cuello para agarrarse. La gravedad lo ayuda a conseguir un agarre profundo.

Se llama postura de crianza biológica porque es la que instintivamente usan los primates para amamantar. Es simple, por lo que es muy improbable que «no lo hagamos bien».

Suele ser la mejor postura cuando hay problemas anatómicos que dificultan la lactancia.

 

POSTURA SENTADA, POSICION «DE CUNA»

dar el pecho postura lactancia posición cuna

Es la mas habitual. Y en la que mas facilmente cometemos errores al posicionar al bebé.

Estas sentada, con la espalda bien apoyada, mejor ligeramente reclinada hacia atrás. De esta forma es mas fácil que todo el cuerpo del bebé este apoyado en tu cuerpo y pueda estar relajado. Si vas a amamantar del pecho derecho sostienes al bebé con el brazo derecho y lo posicionas estirado con los pies hacia el pecho izquierdo. La cabeza del bebé apoya en tu antebrazo y tu mano derecha sostiene su espalda, justo entre las escápulas.

amamantar dar el pecho postura lactancia cuna

Si apoyas su cabeza en el pliegue de tu codo, necesitará flexionar el cuello para llegar al pecho.

amamantar dar el pecho postura lactancia cuna

Otro error frecuente es no posicionarlo enfrentado a la teta, de manera que tiene que girar la cabeza para mamar. Un truco que puede ayudarte es «la regla de 1». Significa que tu debes ver sólo una oreja, un brazo y una pierna. Si ves los dos brazos o las dos piernas es que está mal posicionado y tendrá que girar la cabeza para mamar.

 

POSTURA SENTADA, POSICION «DE RUGBY»

dar el pecho postura lactancia rugby

Aquí también estás sentada o ligeramente reclinada. Si vas a amamantar del pecho derecho sostienes al bebe con el brazo derecho y lo posicionas con los pies hacia la derecha. Es un poco mas difícil conseguir un buen apoyo del bebé. Tienes que prestar atención a que esté alineado y con el cuello extendido.

Atención a la posición de la mano que sostiene la cabeza del bebé. Lo mas adecuado es ponerla en forma de C y apoyar el pulgar y el índice por detrás de las orejas. Si pones la mano completa por detrás de su cabeza el bebé de forma instintiva tira la cabeza hacia atrás y no podrá mamar. Esto es válido en cualquier posición.

Es una buena posición para drenar los cuadrantes externos de la mama en caso de mastitis u obstrucciones. También en caso de algunas dificultades anatómicas, como el frenillo lingual.

 

POSTURA SENTADA, POSICIÓN «CABALLITO»

amamantar dar el pecho postura lactancia caballito

En este caso tu estas sentada y tu bebé sentado a horcajadas en una de tus piernas. De esta forma esta enfrentado al pecho, no tiene que girar la cabeza.

Tienes que valorar que su cabeza no quede mas alta que tu pecho, para que no tenga que flexionar el cuello. Alejando su cadera de tu panza lo consigues.

 

POSTURA ESTIRADA, POSICION ESTIRADO

amamantar dar el pecho postura lactancia estirada

En este caso tu estas estirada de costado y tu bebé estirado a tu lado, enfrentado a ti. Es la posición que suele usarse para amamantar durante la noche. Es muy probable que te quedes dormida durante la toma. Por eso, si elijes esta opción, te recomiendo que previamente te informes bien sobre las pautas de colecho seguro.

Atención!!Estas imágenes están hechas en un sofá por comodidad en el momento de hacer la foto. Nunca, pero nunca, bajo ningún concepto, debes dormir con tu bebé en un sofá. Es muy peligroso.

 

UN ARTE QUE SE APRENDE CON LA PRACTICA

Ten paciencia contigo misma, es muy probable que al principio te cueste un poco. Que tengas que parar y reposicionar a tu bebé varias veces durante una toma. Estarás cansada y con las emociones a flor de piel. Muchas veces el inicio de la lactancia parece una montaña difícil de escalar. Pero confía en lo que te digo, si tienes una buena base, en un par de meses serás experta en el arte de amamantar. Y sobre todo confía en ti, escucha tu instinto. Tú eres lo mejor para tu bebé, no tu leche, no tus tetas, TODA TU.

¿Recuerdas la historia que te conté al principio del post?

Se veían claros indicios de una mala posición. Contractura cervical, dolor al amamantar, grietas, tomas muy largas y muy frecuentes, bebé intranquilo, irritable, poco aumento de peso. ¿Cómo hubiera cambiado la historia si esa mamá hubiera encontrado el apoyo adecuado? Una buena valoración de su lactancia, correcciones probablemente mínimas de la posición, recomendación de extracciones para suplementar con su leche y mantener la producción y un control en un par de días para vigilar la evolución del peso. Estoy segura que habría salido de allí tranquila, segura y con mucha confianza en ella misma. Y por supuesto con muchas mas probabilidades de disfrutar su lactancia.

Si te sentiste identificada, si te sientes insegura, si tienes dudas, si no estas disfrutando tu lactancia, busca ayuda.

 

Si te gusto el post, te resultó útil y crees que puede ayudar a alguien mas, te invito a compartirlo en tus redes sociales. A la izquierda de la pantalla y al final del post vas a encontrar los botones para hacerlo. Gracias por acompañarme en este camino.

 


SIGUE LEYENDO SOBRE ESTE TEMA

 

¿Te ha resultado útil? Comparte y ayuda a otras mamás 🧡

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies